RECURSOS INHUMANOS

EAL26273Aterricé  en el libro como por casualidad, pero después, me quedé con él hasta acabarlo.

«Me llamo Alain Delambre y tengo cincuenta y siete años. Soy un directivo en paro.»

La introducción me promete un estilo directo y  sin concesiones sentimentales. Y de repente me veo incómoda: el paro no es una idea; es el padre de mi mejor amiga, la vecina, o simplemente lo que puede pasarme con cierta facilidad.

Escrita con ritmo trepidante como el cerebro del protagonista, plantea un escenario impecable: una familia normal, un hombre normal,  una situación precaria, es decir normal y el desgaste psicológico del paro: la frustración, la soledad, la humillación. Y de fondo: la familia. El protagonista tiene quien le quiere y confía en él. Esto también es un motivo de sufrimiento pero no deja de ser su horizonte. De ahí, la desesperada lucha por lograr un trabajo, situaciones surrealistas que le llevan a convertirse en un animal de supervivencia ante la mirada atónita de su familia.

Motivos para leerlo: se lee de un trago; engancha como una novela negra o un buen thriller; te das el gusto de estar ante una buena historia bien escrita. Y sobre todo hace reflexionar sobre un tema pendiente de resolver.